lunes, 17 de julio de 2017

NOMBRES DEL PERSONAJE EN TODAS SUS VIDAS.

Holaaaaa...
La verdad es que llevo tiempo pensando en el simbolismo de los nombres que damos a nuestros personajes, deben decirnos algo, identificarlo claramente con ellos y de ahí hacerse creíbles.

Empezaré por el protagnista de "VÍNCULO DE SANGRE"
VELKAN BASARAB, un nombre que conserva durante toda la novela (excepto la parte vivida con Erzébeth Bathory) Velkan, quiere decir lobo negro, su madre se lo puso la noche sin luna en la que nació. Basarab es más clásico, es el apellido que según algunas hipótesis sería el de la familia a la que pertenecía Vlad III, el empelador, boiboda de Valaquia en el siglo XV. Fue un nombre que me encajó desde el primer momento.



En cuanto a mi otro novela, "LA TRAVESÍA DEL ESCRIBA GÉNESIS", fue algo más complicado, los nombres del protagonista debía cambiar con sus identidades a lo largo de la historia. En la actualidad, al principio de la novela es él es ALAN GARDEN y la protagonista femenina es LILIANA MOON. Todos son nombres representativos y relacionados con su verdadera naturaleza. Hay monentos en los que ambos protagonistas aparecen juntos y otros no, por eso os pondré en algunos solo el nombre de él.
Aquí os dejo un listado más detallado por èpocas:
Primeras generaciones en la zona de Mesopotamia: primero fue Adamu, para después llamarse ADAL y ella LAILA.
En la época Egipcia: se le nombró HASANI (el guapo) y de nuevo, años después, ADAL.
Durante la Grecia clásica: mantuvo el nombre de HASANI y aquí ella es FRINÉ.
Cuando vivió en Alejandría por primera vez regresó a ser ADAL.
En la Roma Imperial de Augusto, fue ANTONIO QUINTO. Y durante el siglo I d.c, en el que convivió con el emperador Adriano, se convirtió en ANTÍNOO.
Después, al regresar de nuevo a Alejandría volvió a ser ADAL y vivió junto a ella, LILITH.
En la Edad Media, fue el monje ADAM, nombre que mantuvo durante su estancia en la Cuenca del siglo XIII.
En la Venecia del siglo XVIII, él fue ADAMO MENOTTI y ella ELIA MONTIBELLO.
En los años convulsos de la Revolución Francesa fueron ALAIN y ELIA MONTAGNE.
Y a principios del siglo XX, AIDAN LANDER y LENA GREEN.

Este es el complejo resumen de los nombres de los protagonistas, como podéis apreciar, los nombres de Alan siempre han mantenido una tónica general: empezar con la letra A y los apellidos tener relación con la tierra, los pareísos, jardines, edenes...
Espero que el aporte os haya resultado interesante.
Un saludooooooo.
ECN.

viernes, 30 de junio de 2017

REFLEXIONES

Holaaaaaaa.....
Siempre hay cosas que no entiendo (y espero que eso me dure mucho, el querer aprender es una de las vías para esta vida), pero bueno, el caso es que se oye mucho eso del Karma, una idiotez, ¿qué se supone que es eso? ¿Si haces cosas buenas te devuelve cosas buenas? Pues creo que en mi caso eso es MENTIRAAAAAA Y GORDA, solo funciona con lo malo. Ejemplos reales (entre muchos muchos otros en mi vida):
1. Le haces un favor a un amigo-a, por ese favor sabes que se ha forjado su vida y su futuro: le pides tú, años después, el favor para poder hacer lo mismo y tener un futuro y ¿qué pasa? Pues que te jodes y te aguantas porque él/ella se ha olvidado de que existes. TOMA KARMA.
2. Te pasas media vida compartiendo tus ideas, tu esfuerzo, tu tiempo de forma desinteresada por un grupo y lo único que recibes es, a la primera de cambio, una puñalada por la espalda de esa gente que creías que te querían y te respetaban, al final resulta que ni les importabas. TOMA KARMA.
3. etc......
HASTA LOS HUEVOS DE TENER PACIENCIA, ESPERAR EL PREMIO DEL KARMA O REZAR POR ALGO DE SUERTE.
¡¡¡¡QUÉ TODOS SE TOQUEN LOS...!!!
......Y ya me he desahogado que para eso este es mi blog personal....

Un saludooooo.
ECN.

lunes, 5 de junio de 2017

RESEÑA Nº 18 VÍNVULO DE SANGRE

Hola a tod@sssss.
Hoy traigo una reseña algo especial. Lety se leyó la novela con motivo del Concurso Indie de Amazon del año pasado, igual que yo me leía la suya. Como compañeras, me hizo mucha ilusión que le gustará VÍNCULO DE SANGRE: LEGADO. Os dejo el enlace a su blog y la reseña aquí transcrita.
https://miplumalmc.wordpress.com/2017/05/26/vinculo-de-sangre-e-m-cubas/


""""MI OPINIÓN
A pesar de que me encanta el mito vampírico el hecho de que originalmente esta novela estuviera clasificada como histórica me echaba para atrás a la hora de leerla. ¡Y vaya error!
Esta autora entrelaza la historia, el mito vampírico y su aporte personal de ficción de una manera extraordinaria. Aunque la novela es extensa se hace de una lectura tan entretenida e interesante que vas pasando hojas sin darte cuenta. El último 40% me lo leí en dos días.
El personaje principal, Velkan, que ha creado la autora me parece muy original y el argumento me ha sorprendido para bien. Estoy harta de los vampiros y eso que soy una gran seguidora, y ya nada me emociona relacionado con el tema, pero con este libro disfruté muchísimo; os va a sorprender la visión tan diferente a todo lo que ronda por ahí. Este mundo entre lo real y ficticio que ha creado la autora va a gustar tanto a amantes de lo vampírico como a los que no les gusta nada. Es muy muy diferente, ¡creedme!
Por último añadir que cuando leí la última página se me puso el vello de punta.
Tras estas páginas hay una gran escritora que espero tenga mucho éxito porque el trabajo que ha realizado lo merece. Sin duda leeré su otra novela y seguiré sus pasos.
Me siento realmente impresionada y encantada."""""

viernes, 28 de abril de 2017

MI VERSIÓN EN MI NOVELA VÍNCULO DE LA NOVELA DRÁCULA

Holaaaaaa.
Hoy os dejó unos capítulos de mi novela VÍNCULO DE SANGRE: LEGADO, una parte en la que doy mi propia versión de la historia y la novela de Bram Stoker, un clásico: DRÁCULA. Espero que a los amantes de esta obra les guste mi granito de arena.
Empezaré por el capítulo 22 que es en el que se regresa al Londres de 1897. Os pondré en antecedentes para los que aún no la habéis leído. Mi protagonista: Velkan Basarab, despertó en pleno siglo XXI y vuelve a compartir su vida con uno de sus descendientes: Iván Basarab y su esposa Sofía, y es a ella en esas páginas de mi novela a la que le cuenta sus vivencias en ese siglo XIX y en esa ciudad.
En el enlace de continuación podeis leer el resto, ya que son 4 capítulos más.
Un saludooooooooo.
ECN.




[…]
—¿Quieres contármelo? —Para sorpresa de Sofía, Velkan asintió.
—Ya os comenté que estuve un tiempo viviendo en Londres, fue a finales del siglo XIX, lo recuerdo porque hacía poco que decidimos cambiar las monedas y objetos de oro en lingotes para facilitar los movimientos de dinero entre bancos europeos y hacía pocos años que se había abierto el Banco Nacional de Rumanía. Viktor, el bisabuelo de Iván, tenía en ese entonces un bebé de seis meses.
—El abuelo de Iván.
—Sí, yo llevaba años con su familia, primero con el abuelo de Viktor, después con su padre, pero fue con él con el que mejor uní, Iván me recuerda mucho a él. El caso es que decidí dejarle un tiempo solo, como ya sabes de vez en cuando me apetecía cambiar de aires, pensé que sería bueno que disfrutara de su bebé y de su mujer sin mí. Me costó mucho convencerlo y cuando lo hice buscamos un lugar moderno, cómodo y con una sociedad más abierta: Londres fue la ciudad elegida. Enseguida Viktor se puso en marcha y organizó mi estancia allí, trasladando parte del dinero, comprando una casa en Picadilly y dejando todos mis asuntos en manos de un bufete inglés que nos recomendaron en Bucarest. Viajó conmigo para que me estableciera y cuando estuviera todo arreglado se volvería con su familia.
—¿Qué pasó?
—Las cosas se complicaron, apenas estuvimos unos cuantos meses, supongo que me enamoré de la mujer equivocada y una serie de acontecimientos ajenos a mis actos sacaron a la luz mi naturaleza y tuvimos que huir.
—¿Cómo se llamaba ella?
—Mina…
Sofía se enderezó como si un calambre la hubiera recorrido, ¿lo había escuchado decir Mina?
—¡Espera! ¿No sería Mina Murray, después Mina Harker?
Velkan la miró estupefacto, asintiendo con la boca abierta.
—¿Cómo sabes eso?
—Disculpa un momento…
Sofía se dirigió a una de las estanterías de la biblioteca, alcanzó el dvd de una película y un libro, llevándolo consigo y entregándoselo a Velkan que lo cogió y leyó el título.
Drácula de Bram Stoker —leyó él despacio—. ¿Y bien? ¿Este no es el famoso personaje de libro del que me habló Félix, el que se supone que está basado en Vlad?
—Ábrelo y lee…
Velkan obedeció, solo tuvo que leer las primeras frases y hojear varias páginas más para darse cuenta de que no era una novela basada en el voivoda, sino un relato sobre su estancia en Londres, sobre su vida, pero ¿cómo había llegado hasta allí? ¿Quién era ese Bram Stoker? Él no lo recordaba.
—¿Qué significa esto?
—Es una de las novelas góticas más famosas del mundo, no hay nadie que no la conozca. ¿Y dices que es real?
—No sabría decirte si lo escrito aquí es lo correcto, tendría que leerlo, pero los personajes sí son los reales: Jonathan, Seward, Van Helsing, Mina y Lucy. Pero, ¿cómo es posible?
—Si dices que es la verdad, lo único que se me ocurre es que alguien se lo contara al autor. Es increíble, siempre creí que era una invención. En este libro Drácula es un monstruo bebe sangre, un vampiro sanguinario.
—Supongo que en el fondo es lo que pensaban…
—Que tú eras el monstruo, ¿qué ocurrió? —Sofía estaba impaciente por averiguarlo.
—Te contaré lo que me pasó realmente allí. Siéntate nos llevará un tiempo.
Sofía se sentó de nuevo a su lado con el libro entre las manos, conocería no solo lo acontecido, sino lo que supuso para Velkan su primer amor.


CAPÍTULO 22
Londres, 1897

»Velkan y Viktor permanecían sentados en las dos sillas enfrente de la mesa de despacho del joven pasante mientras hojeaba los documentos, la visita al despacho era el primer paso para la nueva vida. Habían adquirido una propiedad en Piccadilly y traspasado parte de sus fondos a uno de los bancos más importantes de la ciudad, ahora solo faltaba concretar los trámites para el envío del resto de sus enseres personales a través del puerto de Dover y para eso debían contar con un abogado que se encargara del papeleo y de los tratos actuales y futuros en otras ciudades del país. Después de mucho buscar referencias a Viktor le habían recomendado ese bufete.
El joven continuaba con su labor, sin prestarles mucha atención, concentrado en lo que tenía entre manos, lo que permitió que lo observaran con detenimiento. Su aspecto era impecable, su pelo castaño claro estaba repeinado y su comportamiento era demasiado formal, guardaba las distancias y se mantenía en su lugar, no se involucraría más de lo necesario, para el gusto de los dos hombres de enfrente, demasiado frío, esperaban que no todos los ingleses fueran así.
—Pues bien, milord, todo está en regla. Si firma aquí, todo estará legalizado.
Velkan firmó los documentos que el abogado le tendió.
—¿Entonces ya soy ciudadano londinense de derecho?
El joven sonrió levemente, asintiendo.
—Cualquier trámite legal que necesite puede contar con nosotros. Bienvenido.
El abogado se levantó de su sillón y les estrechó las manos.
—Gracias por todo, señor Harker —le dijo Viktor.
—Hay algo más, ¿puede recomendarme algo que hacer en esta bella ciudad, enseñarme por dónde empezar…?
Velkan se moría de ganas de conocer Londres, de visitar cada lugar de interés y pensó que sería adecuado que un lugareño lo guiara y solo le conocía a él, era su abogado y le había ofrecido sus servicios. A partir de ese día viviría allí, era el trato al que había llegado con Viktor, él permanecería un tiempo con él y después volvería a Rumanía con su familia. Todo lo relacionado con Londres quedaría a su nombre y sería él el único en establecerse, esperaba que por un buen periodo de tiempo y hasta que se relacionara con la alta sociedad londinense necesitaba alguien que le aconsejara.
—Milord, está en Londres, seguro que encuentra algo que hacer.
El comentario velado no pasó desapercibido, Velkan frunció levemente el ceño ante su poca empatía, desde luego el joven no era dado a la lisonjería, incluso rayaba la insolencia, pero Velkan lo dejó pasar, buscaría otras opciones y le quedó claro que Harker no era el tipo de amigo que querría a su lado, nunca le había importado la clase social de nadie, pero al parecer allí iba a ser mejor relacionarse con los aristócratas.
—Apostaría cualquier cosa a que no sabe divertirse, señor Harker.
—Discúlpeme, milord, no todos podemos permitirnos vivir solo para el disfrute, la mayoría debemos trabajar duro —le contestó mirándolo fijamente a los ojos.
—No me cabe la menor duda, es usted muy diligente, quizás demasiado, por eso nos recomendaron su bufete, sin embargo, también debería aprovechar la juventud para disfrutar. ¿Está casado? —se interesó Velkan.
—No todavía, estoy prometido.
—Entonces mi consejo es que no se vuelva un ratón de despacho y disfrute de veladas felices con ella.
—Mi novia comparte mis gustos.
—Por supuesto, no podría ser de otra manera.
—Me parece que debemos irnos —Viktor interrumpió la conversación—, el señor Harker tendrá mucho trabajo aquí y nosotros ya hemos terminado.
—Organizaré los documentos que faltan y le avisaré, milord.
Harker los acompañó hasta la puerta y cerró cuando ellos abandonaron el despacho. Hacía unos años que él se ocupaba de los clientes y sobre todo de los extranjeros, su socio, ya anciano, confiaba plenamente en él; era cuestión de tiempo que todo el bufete fuera suyo y era conveniente tener una buena cartera de clientes. Viktor le había informado de que en su ciudad le recomendaron su despacho y eso significaba que sus fronteras se ampliaban, sin embargo, Velkan Basarab no le caía bien, había algo en él que lo molestaba, algo en su forma de mirar y de actuar, sabía que los nobles eran orgullosos y algo soberbios, pero este los superaba o por lo menos esa era su impresión, sus asuntos iban a ser solo laborales, por nada del mundo iba a convertirse en su sirviente para todo y menos su compañero de fiestas. Igual eran solo prejuicios, pero definitivamente no le caía bien. [...]
Enlace para continuar....



lunes, 24 de abril de 2017

¿TEMÁTICA ÚNICA EN MIS NOVELAS? PUES VA A SER QUE NO: ESCRIBO PARA MÍ.

Holaaaaaaa...


Hoy he estado dándole vueltas a una pregunta que me hucieron hace poco. Venía a cuento porque se interesaron por la diversidad temática que les doy a las novelas que escribo y querían saber si pensaba que eso me afectaba a la hora de tener lectores fieles.
La verdad es que no sé si será perjudicial o no, aún no tengo lectores interesados a ese nivel, bueno aún no tengo muchos lectores jejejej, pero pienso que me gusta la variedad temática, por mí, porque sí, porque cambiar supone una prueba para mí . Además, no conozco a ningún lector que solo (digo solo, solo, exclusivamente) lea un tipo específico de novela, puede gustarle más un tipo que otro, pero lee de todo.
Por eso, hasta la fecha tengo publicadas: 
LA TRAVESÍA DEL ESCRIBA GÉNESIS: sobre un librero y su historia a través de los tiempos pasando por las civilizaciones antiguas y la actualidad.
VÍNCULO DE SANGRE: LEGADO, sobre la parte realista del mito del vampiro y su relación con distintos personajes históricos y literarios relacionados con él. 
LA DAMA, una novela corta de temática erótica.
Todas autopublicadas en formato ebook y físico en Amazon.

En cuanto a mis futuros e inmediatos proyectos incluyen:
Una novela de temática arqueológica y bíblica de la que aún no tengo título, pero sí personaje.
Una novela de temática policíaca de crímenes e investigación que es la que más avanzada está y cuyo título, a falta de otra opinión, será DESCANSA EN PAZ y ambientada en Valencia.
Una novela romántica contemporánea TENGO QUE OLVIDARME DE TI que por suerte presente al consurso HQÑ y aunque no ganó parece que la editorial está interesada en publicarme para el año que viene y que debo revisar, (¡Qué ilusión! Es la primera que interesa a una editorialllllll)

Así pues me encanta la variedad, qué le voy a hacer. Si es para mejor o para peor el tiempo lo dirá. Porque lo que sí sé con seguridad es que ahora mismo: ESCRIBO PARA MÍ y me encantan mis mundos.

¿Y vosotros qué opináis?
Un saludoooooo....ECN. 


 

martes, 28 de marzo de 2017

EN ALEJANDRÍA (FRAGMENTO DE MI NOVELA LA TRAVESÍA DEL ESCRIBA GÉNESIS)

Holaaaa, solo eso, os dejo un capítulo de la parte en la que Alan trabajó en la Biblioteca de Alejandría.
¡Qué os gusteeeee!

CAPÍTULO XIX

La biblioteca del mundo…

»Alejandría, el gran centro mundial del saber y la investigación, se abría al Mediterráneo unida por un dique a la isla de Faro. La ciudad fue fundada por Alejandro Magno, un discípulo de Aristóteles y amante de la sabiduría. Un guerrero poeta, un hombre elevado por los egipcios a la categoría de faraón que dotó a la urbe del germen de lo que sus sucesores, los Ptolomeos, convertirían en la Academia. Los dos puertos, que albergaba la costa, recibían toda clase de mercancías, traídas desde cualquier punto del mundo conocido. Era la cuidad más importante del momento: su plaza central, su calle principal, sus basílicas, sus baños públicos, sus gimnasios, sus mercados, sus templos. Griegos, judíos y egipcios convivían en armonía en los diferentes barrios de la ciudad.
El gran complejo palaciego, el Bruchium, albergaba el Museum y a su vez la Biblioteca, que contenían todo el saber de la época. Allí, la dinastía reinante, había conseguido reunir a un innumerable grupo de eruditos y sabios de todas las materias, apoyando la cultura por puro placer de la cultura y, ese empeño altruista, llevó a la urbe a ser el objetivo de cualquier interesado en el saber. Allí, esos sabios, vivían, recibían un sueldo, estudiaban y aprendían de otros como ellos. Allí, la escuela, la dialéctica, el discurso y la oratoria, la filosofía y todas las ciencias, se elevaron a su máximo exponente.
Los sabios, los gramáticos y los médicos se alojaban dentro de las dependencias del lugar y enseñaban a sus alumnos en él, disfrutando de la universidad, el jardín botánico, el teatro, la colección zoológica, el observatorio astronómico y la sala de conferencias y anatomía. Cualquier cosa que su intelecto necesitara conocer estaba en ese recinto.
A diferencia de cuando estuve en Atenas, mi destreza como escriba me abrió las puertas de la Biblioteca y empecé a trabajar allí como ciudadano griego, usando mi nombre de antaño: Adal. Mi labor era la de copista, un trabajo bastante demandado en aquel entonces, ya que una orden real obligaba a confiscar, a los viajeros y visitantes, los manuscritos que trajeran a la ciudad y no estuvieran dentro de sus fondos. Así, cuando los grandes barcos arribaban al puerto, eran inspeccionados en busca de textos inéditos que se llevaban a la Biblioteca para ser copiados y, acto seguido, regresaban a sus dueños o bien los originales o bien las copias, que era lo más normal. Así, la Biblioteca de Alejandría contaba con la mayor parte de las obras del mundo antiguo. Como colofón, también se mantenía un gran mercado de libros que incluía a los viajeros que traían textos de versiones propias sobre obras antiguas, las donaciones de colecciones completas y las obras nuevas que, algunos enviados del museum, traían de diversas partes de mundo. Los manuscritos eran almacenados y utilizados como fuentes de investigación y referencia; los libros más valiosos eran copiados por escribas locales e intercambiados por otros de otros lugares y así, se consolidaron sus pautas esenciales: conservación y difusión.
Al albergar grandes cantidades de rollos y papiros, por primera vez en la historia se hizo necesaria su organización y su catalogación. Las matemáticas, la medicina, la literatura, la filosofía, la astronomía… todo tenía su lugar adecuado y su finalidad. Los volúmenes que se hallaban allí, eran referenciados y colocados en filas de anaqueles que llamábamos thaike, organizados por temas y almacenados en fundas de cuero o lino, de manera que fuera fácil su recuperación y búsqueda. Fue entonces cuando, Calímaco de Cirene, el bibliotecario junto a Zenódoto de Éfeso, creó el primer catálogo de libros de la historia. Fue entonces cómo, poco a poco, la biblioteca del complejo se convirtió en el alma de la universidad y fue entonces cuando me convertí en amanuense con capacidades de traductor.
Las copias a mano que realizábamos eran muy estimadas por las correcciones y, el conocer varios idiomas, me ayudó a consolidar mi posición. Entré como ayudante de un grupo de setenta judíos que habían sido enviados por el sumo sacerdote de Jerusalem a la biblioteca, el rey Ptolomeo II quiso traducir al griego la Biblia, la llamada Septuaginta, germen del Antiguo Testamento actual, para acercar la fe a los judíos de habla griega, dejando una copia del texto en la biblioteca de Alejandría. La escuela judía que se formó en la ciudad estaba influenciada por la filosofía platónica y no me costó trabajo integrarme en el contexto del grupo. Disfrutaba transcribiendo la creación del hombre y la historia de Adán y Eva, podéis imaginaros el motivo. Esa sensación mezcla de satisfacción y curiosidad al contemplarme en la Biblia, siempre me acompañó, incluso años después, cuando me relacioné con los seguidores de Carpócrates y su idea de la perfección de Adán o cuando realizábamos beatos en los monasterios. Porque siempre fue así, mi imagen y la de Eva, nunca apareció Lilith, nunca existió en la creación, solamente fue nombrada levemente en la tradición hebrea, pero fue ella la que siempre estuvo presente en la historia, no como Eva, sino con personalidad propia y, como yo, con un nombre distinto en cada siglo. Fue un espíritu malvado, fue sacerdotisa, fue hetaira y musa de grandes artistas, fue la superviviente en un mundo en el que las normas y las creencias las dictaban los hombres.
La traducción y creación del texto bíblico ocupó cerca de un siglo, en el que muchos fueron los encargados del trabajo, traduciendo primero la Torá, el Pentateuco y, poco a poco, el resto de los escritos religiosos. Yo me encargaba de apoyar los trabajos de traducción del arameo al griego, unos de los idiomas que había aprendido en mis viajes, hasta que tuve que marcharme por mi condición y aproveché para dedicarme a la búsqueda, en nombre de la Biblioteca, de manuscritos por el mundo conocido.

Los días en la Biblioteca pasaban sin apenas notar el transcurso del tiempo que marcaba un gran reloj de arena diario que adornaba la sala central con forma de tholos y con la parte superior iluminada con luz natural. Había varios pisos y las salas de consulta y trabajo estaban cubiertas por estanterías con forma de aspa llenas de rollos de papiro y pergamino, correctamente organizados y catalogados. No podría describiros el olor que allí se respiraba. Si habéis entrado en una biblioteca y sentido el aroma a libro, a papel y cola; si os agrada ese olor, es mínimo comparado con lo que se sentía dentro de esas salas. Yo, por mi parte, identificaba ese perfume con la paz y el sosiego, solo otro aroma en el mundo conseguía ese efecto en mí y era el de lilas de Lilith. Allí me encontraba a gusto y, en mis ratos libres, allí leía y ojeaba cualquier documento, cualquier historia, cualquier dato sobre épocas pasadas: mis otras vidas; cada nueva sala, cada rincón era un descubrimiento entre miles de rollos. Acabé conociendo la posición de cada rollo, de cada manuscrito y sabiéndolo todo sobre Platón y Aristóteles, «¡si hubiera tenido esos conocimientos en los simposios de Friné!». Así pasaba mi vida, alternando mi oficio con las clases de la escuela en las grandes salas de conferencia adjuntas a las instalaciones, fascinado por los nuevos descubrimientos de la astronomía y la historia, basados en la observación y la lógica. Y, sin pretenderlo, vi el nacimiento de una nueva ciencia: la alquimia, a pesar de que, ya en el Egipto en el que yo viví, la magia y la medicina estaban al servicio de la religión: Thot, dios de la alquimia, dios de todo lo esotérico y de los secretos de los dioses, que yo conocí solamente como dios de los escribas y que con el paso del tiempo se convirtió en todo lo demás. Ahora, en cambio, eran los eruditos los que dividían la materia en tres partes: el mercurio que era el espíritu, el azufre que era el alma y la sal que era el cuerpo. El control sobre el fuego aplicado a esos elementos, era la base de esa misteriosa ciencia.
Otros buscaban conseguir la transmutación de los minerales y la panacea que, según ellos, curaría todas las enfermedades. Creían, bajo la influencia de Aristóteles, que los cuatro elementos regían la vida y podían conformar un quinto más poderoso, llegando a la piedra filosofal o al agua de vida que otorgaba la inmortalidad. No obstante, esa ciencia siempre se movió entre la química real y la delgada línea de la leyenda, nunca conocí a nadie capaz de convertir el plomo en oro o de conseguir el elixir de la eterna juventud.
Pronto adopté una rutina general y los días en los que tenía tiempo libre en la Biblioteca, paseaba por la ciudad dejándome llevar por mis pies, alejándome hasta el enorme faro que guiaba con su luz a los barcos que arribaban al puerto llenos de mercancías y conocimientos y que el primer Ptolomeo había mandado edificar en la isla vecina, unida a la ciudad. O, a veces, me perdía entre la diversidad de edificios que componían el complejo real, entre el ajetreo y gran cantidad de transeúntes que caminaban a sus quehaceres a través de ellos, solo acompañados por la brisa y la humedad que llegaba del mar. Había días en los que disfrutaba de las fiestas en honor al dios Serapis, dios greco egipcio, protector de Alejandría y las demás celebraciones de las deidades griegas. Había días en los que mi trabajo me obligaba a pasar mucho tiempo enfrascado en labores de escriba y me encontraba enfrentado directamente con las ideas alquímicas de los sabios.
Fue así como uno de esos alquimistas requirió los servicios de la biblioteca para transcribir sus experimentos y, de nuevo, me vi haciendo de copista para una especie de visionario, aunque nunca fue para mí como mi maestro Akil, más bien me dediqué a registrar lo que me decía sin involucrarme demasiado.
Phineas, que así se llamaba el alquimista, era un hombre que, sin parecer anciano, su cuerpo manifestaba las continuas exposiciones a los elementos químicos y su túnica, manchada por mil sitios, no ayudaba nada a su aspecto, en una época en la que tanto los químicos como los filósofos o astrónomos vestían impecablemente, pero mi nuevo compañero estaba tan abstraído en su mundo que no se percataba de su atuendo. Aun así, mostró un carácter abierto y conversador y enseguida entablamos amistad, fue más fácil trabajar de esa manera. Mientras me preguntaba por mi nombre, mi oficio dentro de la biblioteca y mi descendencia griega, llegamos a su sala de pruebas, una especie de laboratorio o taller casi sin ventilación, donde aislaba los experimentos. Me ofreció asiento en un rincón de la mesa, cerca de una hoguera, para hacer mi trabajo, aunque seguramente necesitaría seguirle por el recinto y para eso contaba con mi tabla portátil de apoyo. El químico parecía feliz por mi presencia allí, que se le hubiera permitido disponer de un escriba para sus trabajos, significaba que, tanto el museum como el rey, tomaban en serio sus artes.

sábado, 18 de marzo de 2017

LA CONDESA SANGRIENTA: ERZSÉBETH BÁTHORY


La entrada de hoy hace referencia a otro de los personajes históricos que deambulan por las páginas de mi novela VÍNCULO DE SANGRE: LEGADO. La condesa a parece en la vida de mi protagonista como miembro de las sucesivas ramas que la familia Basarab tuvo. Por supuesto las licencias literarias son muchas, pero sí que es sabido que hubo una línea familiar entre Vlad Draculia III y los Bathory aunque con siglos de diferencia entre ambos personajes históricos. Pero es lo hermoso de la literatura, yo he podido unirlos de alguna manera a través de la historia de Velkan Basarab, el protagonista de la novela.
El recorrido por la vida de esta mujer es cuanto más que curioso, por llamarlo de alguna manera suave. Mientras que en sus primeros años se comportó como una buena madre y esposa, salvo ocasiones en que era despiadada y cruel con sus sirvientes, aunque en aquella época la mayoría de los nobles eran así y nada habría trascendido sino se hubiera convertido en una de las mayores asesinas en serie de la historia. Sin embargo, fueron los años que siguieron al fallecimiento de su marido, el conde Nádasdy cuando su crueldad se acentuó. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué pasó a la historia? Buena pregunta, pues nada más y nada menos que por matar, torturar, secuestrar, mutilar y bañarse en la sangre de más de 600 jóvenes de sus tierras, todas vírgenes, todas puras, porque según ella y sus brujas, era esa sangre la que la rejuvenecía y le daba la vida eterna. ¿Por qué esa obsesión por la belleza? Supongo que eso es algo que solo entiende una mente trastornada, pero a mí me sirvió para relacionarla con mi protagonista, con mi vampiro especial. ¿Cómo? Pues haciendo que ella estuviera enamorada de él y que buscara ser como él, inmortal, eternamente joven y dependiente de la sangre. No voy a revelar más, si queréis averiguarlo debéis leer la novela y conocer a la condesa de mi mano.
Para la información sobre Erzsebeth Bathory (a parte de novelas y manuales) me encantó una entrada en un blog que encontré por internet y que hacía un recorrido por su vida de forma magistral, os dejo el enlace por si queréis ampliar conocimiento, ya aviso de que puede ser un poco fuerte, está dividido en unas 10 partes, solo debéis navegar hasta la primera y empezar su apasionante lectura. Ahí encontrareis no solo lo relativo a ella, sino a parte de su familia, dando una explicación a la posible locura que afectaba a los Bathory:
(Blog "Dinastías históricas" de Elena F.)
El castillo de Cathice, en la actual Eslovaquia era su fortaleza, una de las muchas de las que disponía, pero era en ella en dónde perpetró y ejecutó la mayoría de sus crímenes. Los rumores por sus pueblos se fueron extendiendo, las chicas jóvenes a su servicio desapareciendo, su carruaje negro buscando nuevas víctimas recorría sus tierras y todos le tenían miedo, nadie se atrevía contra la condesa. Cuando empezó a matar a chicas nobles que acogía, la corte se le echó encima y la arrestaron. Su condena: la encerraron en su habitación, tapiada por completo, emparedada, sin apenas luz, sin casi comida o abrigo, a esperar la muerte en soledad.

                                               

                                 MUERTE DE ERZSEBETH, ilustración de Santiago Caruso


Enlace de compra en Amazon

Os dejo un fragmento de mi novela.
Espero que os guste. Un saludo...
ECN.
CAPÍTULO 16
Cachtice. 1608.
»Erzsébet estaba frente al espejo de cuerpo entero que mandó colocar en sus aposentos observando su blanca y tersa piel, no aparentaba tener la edad que tenía, a sus más de cuarenta años, estaba más bella que nunca. Hacía varios años que gobernaba sola las propiedades de los Nádasdy. Sus hijas ya estaban casadas y su hijo vivía con sus tutores en otro de los castillos, Pál tenía el futuro asegurado como heredero de su padre. Durante todo ese tiempo, Erzsébeth descubrió la verdadera fuerza de la magia roja, Darvulia, su mentora en lo referente a la sangre, la guiaba.
El cubo en el que guardaba la sangre que acababa de restregarse en el cuerpo, se ocultaba en un anexo secreto que había mandado construir en su habitación y en el techo aún colgaba el cuerpo sin vida de la joven que había vertido su sangre sobre ella, no se acordaba de su nombre, ni del cargo que tenía en el castillo, una criada más o menos, solo sabía que, hacía unas semanas Ficzkó la había traído en su carruaje junto a muchas otras desde entonces prometiéndoles una vida mejor, muchachas que esperaban en las mazmorras y en los laberínticos subterráneos del castillo su turno para satisfacer a su condesa.

lunes, 13 de marzo de 2017

ENLACES PARA LEER LOS PRIMEROS CAPÍTULOS DE MIS NOVELAS.

Holaaaaaa, hoy os dejo los enlaces para poder leer los primeros capítulos de mis novelas: LA TRAVESÍA DEL ESCRIBA GÉNESIS y VÍNCULO DE SANGRE: Legado, así podéis comprobar si os resulta interesante o no.
Un saludoooooo.
ECN.

LA TRAVESÍA DEL ESCRIBA GÉNESIS
https://drive.google.com/open?id=0B7XeEe1I3CzFQzl5V0lQdFQwZlU

VÍNCULO DE SANGRE: LEGADO
https://drive.google.com/open?id=0B7XeEe1I3CzFejhodGhRUkt5YWc


                           

sábado, 11 de febrero de 2017

RELATO ROMÁNTICO: EL AMOR DE UN EMPERADOR.

Holaaaaaaa.
Os dejo por aquí algo corto que escribí para la recopilación de tema amoroso del blog LLEC, esta vez mi relato no está dentro de los 40 de amor que eligieron  para el ebook que han puesto a la venta en Amazon y cuyas ganancias de nuevo van a una buena causa. Pero bueno, no voy a dejarlo en el tintero, lo pongo aquí por si os apetece leerlo. Muchos de vosotros entenderéis el por qué de los personajes, quién es Adriano y quién es Antínoo. Espero que os guste.


EL AMOR DE UN EMPERADOR por E.M. CUBAS

***Adriano detuvo el caballo y elevó la cara para recibir los rayos del sol de la mañana, aunque él se despertó antes del alba. ¿Cuánto tiempo llevaba sin dormir a gusto, sin descansar? ¿Cuántas noches se despertaba susurrando o gritando su nombre? Ni siquiera hacía falta que se hiciera la pregunta, sabía perfectamente desde cuándo ocurría. Él había dirigido ejércitos, había construido ciudades, monumentos impresionantes que perdurarían en el tiempo, había conquistado y estabilizado el imperio y nada de eso conseguía sacarlo de su desasosiego, de su perpetua tristeza. Era como si todo se hubiera apagado ese nefasto día, como si su felicidad se hubiera evaporado. Las efigies que había mandado esculpir con su bello rostro eran una continua alusión a lo que había perdido y se convirtió en un martirio contemplarlas. Lo sabía desde niño: un emperador se debe a su imperio, a sus gentes, a su cultura, a su expansión y gloria, no hay lugar para el amor en su vida. Ni su esposa, ni sus numerosas amantes habían conseguido calar en su corazón y ahora penaba por amor y dolía, dolía más que nada. Dolía no ver sus rizos oscuros mecerse con el viento al cabalgar, dolía no poder contemplar esos impresionantes ojos verdes que a la vez eran tan jóvenes y tan viejos, dolía no verle fruncir el ceño ante los suntuosos banquetes, ante lo que creía que eran injusticias, ante un regalo nuevo y cómo le brillaba la cara cuando paseaba por las bibliotecas a las que iba con él o ante cualquier rollo de papiro o tablilla que llegaba a sus manos. Sí, dolía mucho que ya no estuviera ahí, no dormir a su lado, no sentir su olor, su calor, su risa o sus suspiros melancólicos. Por eso ya no descansaba bien, no había otra razón que su pena por la pérdida del amor.
Adriano escuchó la corneta que le indicaba que habían visualizado la presa que iban rastreando y, girando las riendas de su caballo, regresó con sus compañeros de cacería. Ya ni su pasatiempo favorito lo emocionaba, porque también le recordaba a su amor perdido, porque recordaba aquella espectacular caza del león en tierras orientales y en la que tanto disfrutó a su lado.
Una voz lo sacó de sus pensamientos haciéndolo regresar a su cruda realidad.
−Señor, han visto el ciervo en la vereda.
−¿Lo han abatido?
−Todavía no.
−Vayamos.
Adriano puso su semental al galope y avanzó dejando que el viento que levantaba su carrera se metiera en sus ojos y le hiciera soltar unas pequeñas lágrimas que no eran solo por la molestia y el escozor.